Cómo elegir entre STL, PLY y OBJ en tu flujo de trabajo digital

La odontología digital atraviesa una etapa de expansión acelerada. La integración de escáneres intraorales, software CAD/CAM e impresión 3D transformó por completo la forma en que clínicos y técnicos trabajan, colaboran y llevan a cabo la fabricación de restauraciones. En este contexto, comprender cómo funcionan los distintos formatos de exportación de los escaneos es clave para garantizar precisión, eficiencia y una comunicación fluida con el laboratorio.

No todos los formatos de archivo contienen la misma información ni presentan el mismo comportamiento en los softwares de diseño. Elegir correctamente entre STL, PLY u OBJ puede marcar una diferencia significativa en la interpretación del caso y en la calidad final del trabajo.

En esta guía repasamos las características esenciales de cada formato, sus ventajas, limitaciones y cuándo conviene utilizar uno u otro en el flujo de trabajo digital.

¿Por qué es importante elegir el formato adecuado?

Al exportar un archivo, estamos definiendo cómo se representará esa información tridimensional: si solo como geometría, si incluirá color, textura, o incluso detalles más complejos para trabajos específicos.

La elección influye directamente en:

  • La identificación de márgenes y límites.
  • La comunicación clínico–técnico.
  • La velocidad de procesamiento.
  • La precisión en restauraciones estéticas.
  • La compatibilidad con distintos softwares.

Aunque los tres formatos —STL, PLY y OBJ— se utilizan en odontología digital, cada uno fue diseñado con propósitos distintos.

STL: el estándar universal

El archivo STL (Standard Tessellation Language) es, históricamente, el formato más extendido en la odontología digital. Representa la superficie escaneada como una malla de triángulos, sin incluir información de color o textura.

Ventajas

  • Compatibilidad prácticamente universal.
  • Funcionamiento estable en cualquier software CAD/CAM.
  • Ideal para restauraciones convencionales o cuando no se necesita color.

Limitaciones

  • Es un archivo monocromático, lo que dificulta diferenciar diente, encía o restauraciones preexistentes.
  • La compresión del archivo —para reducir su tamaño— puede disminuir la nitidez, comprometiendo la lectura de márgenes.

En síntesis: si bien sigue siendo el formato más utilizado, su falta de información adicional puede representar una desventaja en casos donde el color aporta datos clínicos relevantes.

PLY: geometría + color para una comunicación más clara

El formato PLY (Polygon File Format) surgió para permitir una representación más rica de los modelos 3D. Al igual que STL utiliza triángulos, pero cada vértice puede almacenar datos adicionales como color y textura.

Ventajas

  • Permite visualizar los tejidos y distinguir materiales gracias a la codificación del color.
  • Ofrece una relación más equilibrada entre tamaño de archivo y nivel de detalle.
  • Es particularmente útil en estética, escaneo de encías, provisionales o análisis de tejido blando.

Limitaciones

  • Aunque más livianos que OBJ, pueden requerir optimización al enviarse al laboratorio.
  • No todos los escáneres ofrecen exportación en PLY.

Conclusión: es una excelente opción para la mayoría de los flujos de trabajo donde el color aporta información diagnóstica o facilita la comunicación con el técnico.

OBJ: el formato más completo (y menos utilizado)

Los archivos OBJ también representan mallas triangulares, pero añaden información adicional como normales de superficie y, cuando corresponde, elementos avanzados como curvas NURBS.

Ventajas

  • Manejan color, textura y geometría compleja con mayor precisión.
  • Útiles en situaciones donde la morfología es especialmente detallada: ortodoncia, prótesis complejas, estructuras irregulares.

Limitaciones

  • Suelen generar archivos más grandes.
  • No todos los escáneres permiten exportarlos.
  • En la práctica, su potencial aún no se explota plenamente en odontología.

En resumen: son potentes, pero solo conviene emplearlos cuando el laboratorio y el software del flujo de trabajo los soportan correctamente.

Entonces, ¿cuál usar?

Depende del objetivo clínico y de la interacción con el laboratorio:

  • Para máxima compatibilidad: STL
  • Para casos estéticos o tejidos blandos: PLY
  • Para modelos complejos o morfologías irregulares: OBJ

Siempre es recomendable verificar qué formatos admite el técnico o laboratorio con el que trabajas. Si ambos disponen de herramientas actualizadas, trabajar con archivos en color (PLY u OBJ) suele ofrecer mejores resultados en la fase de diseño.

Reflexión final

La calidad del flujo digital no depende solo del escáner o del software, sino también de la forma en que exportamos y compartimos los datos. Comprender las diferencias entre STL, PLY y OBJ permite seleccionar el formato que mejor preserva la información clínica relevante en cada caso.

Con un criterio claro de exportación, se fortalece la comunicación con el laboratorio y se optimiza la precisión final de las restauraciones, elevando así la calidad global del tratamiento.

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